Nos encontramos ante la amenaza de salud pública más importante de nuestra generación. Una amenaza que ya está teniendo un impacto social y económico sin precedentes.
Un impacto sobre todo injusto porque se podría haber evitado, o cómo mínimo, minimizado. Hay pruebas más que suficientes que demuestran que no era necesario haber llegado a estos extremos, siendo conscientes de que, además, lo peor aún está por llegar.
Y por eso vamos a pedir responsabilidades cuando sea el momento oportuno, pero no vamos a esperar. Queremos empezar hoy mismo.
Necesitamos recoger tu testimonio. Necesitamos tu historia y tu apoyo para que cuando llegue el momento oportuno se escuche y se ponga a disposición de la justicia.
Sobre todo para que no vuelva a ocurrir. Y sobre todo para que las víctimas y pérdidas innecesarias no caigan en el olvido.